jueves, 31 de mayo de 2012

Qué me importa lo que ella opine...

   Abiertamente se engalanan tras la bandera, salen a la calle a gritar a favor de rancias teorías y contra aficiones y clubes de fútbol que no piensan como ellos. Estaban escondidos, sólo salen cuando los vientos les son propicios; tristes personajes que se afanan en reivindicar el pensamiento único, el trozo de tela único, las notas musicales únicas.
   Abajo reyes y familias que viven una vida de privilegios en tiempos en los que debería primar la igualdad y el derecho a una educación gratuita, pública y de calidad, sanidad para todos los ciudadanos, aunque no se rompan las caderas matando elefantes en otros continentes. Me la traen floja los privilegiados, me cago en la Aguirre, fascista de pro, y en todos los que la rodean, aunque no estén en la misma comunidad.
   Quiero una República, ¡ya! Quiero un país abierto, quiero mentes no tocadas por la gracia de un dios que no existe y en el que me cago también. Quiero poder ver mil colores y escuchar millones de pitidos. Que los partidos de fútbol sean sólo eso: un juego limpio entre equipos y unas aficiones felices por celebrar una buena final. Deseo que no me jodan más, ni a mi ni a ninguno de los míos; que no me roben más, que no intenten taparme la boca. Que esta noche piten y piten hasta cansarse, en paz y en alegría, pero que piten a toda esta gentuza que me aburre soberanamente.
    ¡¡¡¡ Que les jodan a tod@s ellos !!!!